Yo encuentro a Fidel en cada rincón de la Ciénaga

Cena carbonera en la Ciénaga de Zapata
Foto de Arnaldo Mirabal.

Seis décadas después de la Nochebuena en la que Fidel compartió junto con los cenagueros de la comunidad de Soplillar, este 24 de diciembre se recordó el histórico acontecimiento con la realización de juegos participativos, canturías, guateques y un grupo de actividades político-culturales que rindieron homenaje al legado del eterno Comandante en Jefe.

“Mis padres eran los más pobres de esta zona”, –comenta Haydeé García Montano, hija de uno de los campesinos que recibió a Fidel aquella noche- “y nadie se podía creer que una personalidad de su talla viniera a comer con personas tan humildes. Eso nos impresionó mucho y, a la vez, nos llenó a todos de orgullo. A partir de ahí el municipio se ha transformado, siempre para bien, por eso digo que yo encuentro a nuestro líder en cada rincón de la Ciénaga, porque todo lo que tenemos hoy se lo debemos a él y a la Revolución”.

Como parte de los festejos se ejecutaron acciones de mantenimiento y remodelación en las principales instalaciones del batey, destacándose la inauguración de un complejo comercial y gastronómico que también incluye un Sistema de Atención a la Familia, con el fin de complementar la alimentación de quienes perciben más bajos ingresos.

“En este último caso, se beneficiarán a 20 comensales y desde ahora nos proponemos que no solo se piense como el lugar al que se va a comer y de inmediato se retire, sino que se conciba como una casa de abuelos, un espacio de esparcimiento y bienestar en el que pueden permanecer el tiempo que de­seen”, confirmó Mario Rafael Martell García, director municipal de Comercio y Gastronomía.

Cena carbonera en la Ciénaga de Zapata
Foto del autor.

Durante la velada, los principales directivos del Partido y el Gobierno en la provincia intercambiaron con los pobladores de la comunidad y, en especial, con Nemesia Rodríguez, víctima del desembarco mercenario por Playa Girón, quien resaltó la necesidad de no olvidar la historia aunque pasen los años, y mucho menos cuando se trata de un hecho de tanta relevancia, donde una sola noche bastaría para cambiar el destino de todo un territorio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *