El Joker: El hombre y su circunstancia

El Joker: El hombre y su circunstancia
El Joker resultó una de las películas estremecedoras del 2019 por su mensaje y calidad artística.

 Un cliché recurrente dentro de las películas y series es el temor a los payasos. Una pareja planea la fiesta de cumpleaños de su hija (o), cuando ella le confiesa al marido su mayor miedo, que un payaso la asalte y que su cara blancuzca contraste con la noche oscura, como una diabólica luna con sonrisa sardónica y nariz con exceso de presión sanguínea. Este síndrome se llama coulrofobia. Tal vez el maquillaje de estos artistas y su ropaje extravagante sugestionen a los niños y ello cause una reacción adversa que con el tiempo se vuelva trauma.

Sin embargo, hay un nuevo payaso en el pueblo: el Joker. No me referiré a él como El Guasón porque esas traducciones latinas a la ligera me disgustan un poco. La película dirigida por Todd Phillip y cuyo rol protagónico lo asumió magistralmente Joaquin Phoenix, nos muestra una nueva versión del personaje creado por Bob Kane y que es el más conocido antagonista de Batman. En ella, la coulrofobia nos encara con una cuestión amenazadora: ¿Qué se necesita para crear un alienado?

En el cine el personaje con anterioridad lo habían interpretado Jack Nicholson en el film de Tim Burton de los años 90; luego Heath Ledger en la nueva saga de “El Caballero Oscuro” de Christopher Nolan y por último en la creación del universo de DC, por Jared Leto.

Los jokers de Nicholson y  Leto se quedan en un plano caricaturesco, apegados al comic, sin que ello signifique pobres actuaciones; pero el personaje toma una consistencia unidimensional. Es solo otro extravagante más con predisposición al sadismo. El de Ledger por otra parte resulta el caos por el caos. Un anarquista con la sonrisa del gato de Cheshire.  Con las manos desgarra las suturas de la sociedad porque lo disfruta. Sin embargo, a través de la película mantiene una misma línea dramática, una delirante y estremecedora, pero al final invariable desde su primera aparición hasta la última.

Todd Phillip, por su parte, en esta nueva versión nos trae el origen nunca contado de este villano icónico de la cultura pop. Por ello asusta el filme; porque si no domináramos los referentes culturales alrededor del Joker - que es un personaje creado para el consumo de niños, que proviene del mundo de los globos de textos y las viñetas - pudiera ser la trama de cualquier ser humano enajenado en una sociedad discriminadora que recurre a la violencia como vía de escape.

Tal vez la clave argumental se encuentre en una línea de dialogo: “He tenido un mal día”, dice Phoenix  en el punto de película donde se haya el giro de la trama, cuando se percata que su felicidad no fue más allá de una ilusión.

 ¿Y qué sucede si ese día lo estiramos como un chicle? ¿Si lo multiplicamos exponencialmente y lo volvemos una vida? Nos quedaría el apotegma de que una “una vida miserable puede volver loco a cualquiera”. 

Dentro lo jurídico penal, una de las teorías más modernas es que el criminal casi nunca es el culpable, sino la sociedad donde se desarrolla. Continúa la línea de pensamiento del filósofo español José Ortega y Gasset de que “soy yo y mi circunstancia”. Y eso nos cuenta el largometraje de la Warner Bros. Arthur Fleck padece traumas subyacentes por el abuso sufrido de niño que le provoca ataques de risas incontrolables que limita sus relaciones interpersonales.

A ello agréguele una sociedad clasista donde los pobres son tratados como mismo las ratas gigantes que un locutor de las noticias, dentro de la película, informa una y otra vez que rondan la ciudad, como alimañas prescindibles. Así resulta fácil que un estallido social suceda con el mínimo catalizador, por ejemplo el asesinato de tres jóvenes de la alta burguesía por un hombre disfrazado de payaso. La caulofobia toma las calles; pero para derrocar un sistema político preconcebido e injusto como puede llegar a ser el capitalismo, aunque no exista un proyecto unificador para después de una supuesta victoria.

El arte posee dos funciones principales una estética y otra cognitiva. En la primera de estas, en el Joker, destacan la fotografía con el predominio de tonalidades ocres y una luz tenue que sugiere opresión y resarcimiento, y una banda sonora lúgubre en ocasiones y en otras, irónica. No obstante, lo más importante es lo segundo, la triste pero contundente conversión de Arthur Fleck en su alter ego en un proceso de corrupción progresivo y fulminante; como puede darse en cualquier sociedad que olvidé lo más importante: la gente.

Un comentario sobre “El Joker: El hombre y su circunstancia

  • Avatar
    el 17 enero, 2020 a las 9:18 am
    Permalink

    Excelente artículo, Joker es la favorita a los premios Oscar 2020 con nada menos 11 nominaciones: Mejor película, mejor actor, mejor dirección, mejor banda sonora, mejor vestuario ,mejor montaje de sonido, mejor mezcla de sonido, mejor guión adaptado, mejor maquillaje y peluqueria, mejor montaje

    Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *