Prueba citológica: Una apuesta por la vida

Prueba citológica: una apuesta por la vida

Un padecimiento silencioso afecta a mujeres en todo el orbe, sin embargo un examen a tiempo puede prevenir sus afecciones. A pesar de los beneficios de la prueba citológica algunas féminas restan importancia a la revisión periódica.

Sandra, 27 años: Me realicé la prueba por decisión propia a los 23 años. Nunca presenté ninguna molestia pero en mi familia varias féminas acudieron a la consulta médica y me pareció una buena oportunidad de conocer el estado de salud de mi cuerpo. Los resultados mostraron que padecía de monilia. Gracias al examen pude contenerla a tiempo, pues lo que en apariencia no posee importancia puede costarnos la vida.

Danay, 40 años: Luego de tres embarazos, la enfermera del consultorio al que pertenezco me realizó la citación. Acudí inmediatamente. Conozco las consecuencias de posponer un análisis, preservar la salud debe considerarse el más importante de nuestros objetivos.

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El Policlínico “7 de diciembre” de Jagüey Grande resulta el lugar pactado. Decenas de mujeres acuden a recibir un tratamiento totalmente gratuito y que podría definir el curso de sus vidas. Temor, desconocimiento, menosprecio constituyen los motivos por los cuales algunas no se presentan por primera vez al estudio o a la revisión periódica.

Y aunque George Papanicolaou revolucionó en la década del 40 del pasado siglo el campo de la ginecología por su impacto en la reducción de la mortalidad por cáncer cérvico-uterino, en la actualidad algunas féminas restan importancia de la realización a tiempo de la indolora prueba citológica.

UN MINUTO PUEDE SALVAR LA VIDA

“El Programa Nacional de Diagnóstico Precoz de Cáncer Cérvico-Uterino se realiza a las mujeres en edades comprendidas entre los 25 y 60 años por constituir las edades de riesgo en este tipo de enfermedad”, explicó Raisa García Rubí, enfermera de la consulta de patología maligna y del Programa de citología en el sureño municipio.

“El procedimiento es sencillo. Tomamos una muestra de las células que se desprenden de manera natural del orificio cervical, se analiza por el citopatólogo y se determina si dichas células presentan alguna alteración o no”, agregó.

Durante el 2019 más de 200 pacientes acudieron por vez primera a la revisión y alrededor de dos mil la realizaron por segunda ocasión. Gracias al trabajo en conjunto de varias instituciones y la labor de los médicos y enfermeras de la familia, se detectaron a tiempo cuarenta y seis nuevos casos asociados al virus de carcinoma epidermoide, y aunque hasta el momento no lamentan fallecimientos, los resultados mostraron a una joven de 27 años con el virus.

Prueba citológica: una apuesta por la vida
Infografía tomada de Internet.

EN EL LABORATORIO

“Desde nuestro laboratorio analizamos las pruebas, si existe alteración como la neoplasia intraepitelial cervical (NIC) las remitimos al doctor Juan Carlos García y a la doctora Naybe Visiara Álvarez responsables de las consultas maligna y benigna respectivamente”, anunció Lázaro Amador Cairo, citopatólogo del Centro de Higiene y Epidemiologia de Jagüey Grande.

“El NIC I por ejemplo indica un padecimiento leve o lesión de bajo grado, que muestra una variación de algunas células del cuello del útero, por lo que la posibilidad de curación es rápida”.

“En caso de las NIC II, NIC III o de un carcinoma in situ la paciente cuenta con lesiones de alto grado. Aparece el chequeo más sistemático y se extiende de tres a cinco años de consulta. Las mujeres con estos diagnósticos no requieren de intervenciones quirúrgicas grandes o tratamientos de quimioterapia, pueden curarse en la consulta de patología de cuello y continuar con su vida sexual y reproductiva de forma normal”, agregó García Rubí.

“Por supuesto, si no asisten regularmente a la consulta, la enfermedad puede progresar y el método para curarlo no resultaría tan sencillo. Por eso insistimos con tanta fuerza en que las féminas jagüeyenses y de toda la provincia asistan a realizarse el examen”, concluyó Lázaro Amador.

Sin duda alguna la prueba citológica constituye una de las formas más eficientes de preservar el bienestar de la mujer y su familia. El desconocimiento y el desinterés que prima en algunas las hace propensas a padecer una enfermedad que cobró aproximadamente 311.000 vidas a nivel mundial en 2018, según datos de la Organización Mundial de la Salud . Asistir en el momento indicado a la consulta aun cuando aparentemente no presentes síntomas, constituirá ante todo una apuesta por la vida.

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