Morfometría: Otra arma en la lucha contra el cáncer

Morfometría: otra arma en la lucha contra el cáncer

En Cuba los tumores malignos, ocupan el segundo lugar entre las 10 primeras causas de muerte. Datos ofrecidos por el último Anuario Estadístico de Salud detallan que la tasa de mortalidad más elevada según localización en ambos sexos corresponde al de tráquea, bronquios y pulmón. En los hombres le sigue el de próstata, intestino, laringe y esófago; en las mujeres el de mama, intestino, otras partes del útero y cuello de útero.

Desde Matanzas la comunidad científica de diversas instituciones estrecha vínculos y desarrolla un importante esfuerzo para promover conocimientos y experiencias sobre la salud e introducir prácticas que permitan investigar, tratar y prevenir más eficazmente esta enfermedad en ascenso.

BUSCAR RESPUESTAS BAJO LA SOMBRILLA

En la década de los 90 la doctora Nieves Eneida desarrolló un estudio sobre la cicatrización de heridas abiertas mediante la morfometría manual, investigación que se convirtió en su tema de tesis en la Universidad de Ciencias Médicas (UCM) de Matanzas.

Más tarde con la entrada de los primeros residentes en el Departamento de Histología, la profesora encontró el elemento clave para crear un “proyecto sombrilla” capaz de impulsar diversas investigaciones que dieran respuesta a las solicitudes de los centros de asistencia médica desde la academia.

La técnica morfométrica vuelve nuevamente como herramienta propicia para el diagnóstico certero de lesiones malignas y premalignas, no por mera casualidad sino porque ofrece un análisis cuantitativo del tamaño y la forma, pero esta vez apoyado en el uso de microscopio, cámara digital y computadora.

“Los profesionales de Anatomía Patológica necesitaban algún examen que les permitiera diferenciar un tumor de otro, pues incluso a la vista microscópica resultaban muy semejantes y los procesos dedicados a ese fin son muy costosos sobre todo para Cuba, un país bloqueado y en vías de desarrollo.

“Ante la petición analizamos diferentes casos y comprobamos que las características histológicas son distintas, los detalles de la forma arrojan ̔diferencias duras̕ como decimos nosotros, porque son básicamente números”, explica Nieves Eneida Garriga Alfonso, especialista de 1er y 2do grados en Histología.

Tras el estudio y la comparación de las muestras de tumores malignos de endometrio y las de tumores malignos de tiroides, tanto el patólogo como los expertos que toman una determinada conducta conocen con seguridad qué tipo de alteración están tratando, más allá de la experiencia en el tema.

La demostración de cambios morfométricos significativos en el tejido mamario circundante de lesiones benignas en pacientes obesas o que toman tabletas anticonceptivas, fuman, ingieren café y alcohol, constituye otro de los trabajos realizados.   

“Debido a la ingestión de hormonas, por ejemplo, los fibroblastos que son células encargadas de la síntesis de las fibras del tejido conjuntivo, modifican su forma y medición, y favorecen el desarrollo de diversos tipos de tumores premalignos y malignos”, aclara la M.Cs de la Educación Superior.

Además señala que estos resultados permiten trabajar con los factores de riesgo que identificados a tiempo pueden minimizarse o eliminarse, lo cual aporta mayor calidad de vida a la mujer.

CRECER EN LA DOCENCIA

Algunas de las láminas histológicas que se limpiaron y guardaron durante el Período Especial cuando los microscopios se deterioraron al máximo, se vuelven a emplear en los laboratorios de los estudiantes de pregrado con nuevos microscopios ópticos, sin embargo son muy pocas para un aula de 60 estudiantes.

Ante dicha dificultad, los profesores del departamento de histología se crecen. El uso de las Tecnologías de la Informatización, como una alternativa de enseñanza ha permitido elevar la calidad del proceso educativo.

“Con el empleo del microscopio acoplado a una cámara fotográfica, tomamos una foto del campo óptico y la enviamos a la computadora, luego mediante un software efectuamos las mediciones convenientes de volumen, perímetro… En este proceso también intervienen estudiantes de Grupos de Trabajo Científico.

“En la clase práctica primero proyectamos las imágenes morfométricas en pantalla, ello le facilita a los alumnos la identificación de las células, tejidos y órganos que se solicitan en el programa de estudio y a su vez sirve de apoyo a la hora de utilizar el microscopio para desarrollar las habilidades propias de la disciplina”, destacó Garriga Alfonso.

La aplicación de la técnica morfométrica por parte del equipo de Histología de la UCM de Matanzas no pierde vigencia, sus resultados en la actualidad son de relevancia al punto de merecer múltiples reconocimientos, entre ellos el más reciente, el Premio Citma 2019, mientras abren paso a nuevos estudios en el campo de la gastroenterología y la dermatología.

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