¿Cómo será el nuevo turismo en las playas?

¿Cómo será el nuevo turismo en las playas?
Hoy en día resulta difícil imaginar cómo será todo, incluso el turismo en las playas, en la época post-pandemia.

¿Cómo será el nuevo turismo en las playas? En medio de la crisis generada por el nuevo coronavirus Sars-Cov-2 en el mundo, esta es una de las preguntas que se hacen muchos cuando piensan en el regreso a la “normalidad” y en unas anheladas vacaciones bien lejos de las cuatro paredes del hogar y bien cerca de una bebida refrescante, la arena, el sol y el mar.

La incertidumbre pone a prueba la inspiración de los artistas y la capacidad de los estudiosos para pronosticar el futuro de una actividad tan social. Desde el arte recrean un océano hecho con mascarillas y personas tomando sol encerradas en una cápsula de cristal, desde el humor se ordena el número de bañistas que tienen derecho a darse un chapuzón y desde la ciencia los expertos aprovechan el aislamiento social y comparten saberes vía Internet, se aventuran a vaticinar la realidad más cercana.  

¿Cómo será el nuevo turismo en las playas?
La incertidumbre pone a prueba la inspiración y el talento de los artistas.

Con los pies en la tierra los científicos miran atrás y reevalúan los escenarios anteriores en materia de gestión de playas, donde quedan al descubierto deficiencias, entonces vuelven la mirada hacia adelante con reflexiones decididos a convertir la situación originada por la COVID-19 en oportunidad para la economía local y la conservación de los ecosistemas.

¿Cómo será el nuevo turismo en las playas?
Más de 40 integrantes de la Red Iberoamericana de Gestión y Certificación de Playas (PROPLAYAS) proponen un protocolo de regreso a estos destinos turísticos para que sean más seguros, sostenibles y ordenados.

Es un buen momento para escuchar a los más de 40 integrantes de la Red Iberoamericana de Gestión y Certificación de Playas (PROPLAYAS) que proponen un protocolo de regreso a estos destinos para que sean más seguros, sostenibles y ordenados.  

El texto El turismo de sol y playa en el contexto de la Covid-19. Escenarios y recomendaciones,publicado recientemente recoge propuestas claves dirigidas a los gestores locales de América Latina y Europa, que les permitan manejar de forma correcta estos parajes, considerados un elemento decisivo en la economía turística, pero también del patrimonio natural y del funcionamiento del ecosistema.

UN VIRUS LLEGÓ A PONER ORDEN

“El turismo de sol y playa no volverá a ser nunca igual, no podrá seguir siendo masivo, no podrá seguir imperando el modelo ‘todo incluido’, no debería continuarse con un proceso de degradación ecosistémica y cultural. Al parecer, un virus tuvo que venir a poner orden en el uso turístico de las playas, ya que la gestión ambiental y social fueron insuficientes”, expone Camilo M. Botero, coordinador General de la Red PROPLAYAS.

Hoy es un hecho evidente que el cierre de fronteras y el llamado al aislamiento social golpea fuerte a las asociaciones de hoteleros y las de venta y alquiler de apartamentos y casas en las zonas turísticas, según el estudio el 95 por ciento de las instalaciones dedicadas a este fin en todos los países han quedado vacías. Por el momento, el dato exacto que refleja cómo afecta esta situación a la economía de los territorios aún se calcula, pero de lo que sí no hay duda es del “alivio” que ha producido este acontecimiento para la naturaleza.

¿Cómo será el nuevo turismo en las playas?
En medio del confinamiento de las personas se produce un creciente avistamiento de algunas especies marinas y costeras como los delfines, las tortugas, las aves…

Los especialistas de la Red alertan una y otra vez que las playas con uso turístico han manifestado de forma creciente procesos degradantes, entre los que sobresalen la ocupación intensiva e irracional que ha afectado su estado ambiental, acelerando la erosión generalizada e irreversible, justo cuando otros factores vinculados al cambio climático se han sumado y han complicado mucho más el desfavorable panorama.

¿Cómo será el nuevo turismo en las playas?
Los animales que ahora se acercan hacía mucho tiempo se habían alejado espantados por la muchedumbre, el ruido y la contaminación.

Antes de la pandemia muchos no entendían o no querían comprender el verdadero valor de dichos ecosistemas, “la gestión ambiental ha estado más orientada a acciones para remediar los problemas de contaminación, pérdida de recursos y valor visual, pero sobreponiendo determinados fines con un enfoque económico-financiero más que de sostenibilidad ambiental”.

Sin embargo en medio de la pandemia en apenas algunos meses se nota una repercusión positiva en la apariencia visual y las condiciones de las playas y bahías: mayor transparencia de las aguas, el restablecimiento de la vegetación y el creciente avistamiento de algunas especies marinas y costeras como los delfines, las tortugas, las aves… que hacía mucho tiempo se habían alejado de la muchedumbre, el ruido y la contaminación.

La reacción de la naturaleza a esta fatal pandemia nos da una lección de vida. ¿Podemos disfrutar de las playas sin herirlas? ¿La humanidad puede ser más dañina que un virus? ¿Acaso nuestro alejamiento por la pandemia puede y debe ser definitivo?  

El criterio de los científicos lejos de suscitar lamentos, arroja luces: “debimos haber adoptado e implementado una mejor gestión integrada, y las cosas ahora serían más radicales en lo que se refiere a ese retorno favorable a la naturalidad y la sostenibilidad ecológica, que nos tiene felices a muchos”.

Para cuidarlas no hay que prescindir necesariamente del uso turístico-recreativo, si este se concibe con racionalidad y visión integral. El bañista actual siempre que se eduque prefiere y opta por playas con mayor naturalidad, calidad ambiental, segura y capaz de facilitar el disfrute y la interacción socio-cultural.

Es difícil imaginar cómo será todo en la época post-pandemia… Tres escenarios, uno pesimista donde los turistas tienen un miedo profundo al contacto social y se genera una reducción drástica de turistas; otro tendencial, donde todos regresarían a las playas a usarlas como lo han hecho por décadas; mientras el optimista se basa en la madurez alcanzada por la sociedad a partir de las crisis, la playa se convierte en lugar de encuentro con la naturaleza, la cultura y las personas.

Así los expertos construyeron los posibles escenarios de recuperación del turismo con el objetivo de aportar a la toma acertada de decisiones. Aunque el tercero resulta el más idóneo y el más utópico también, en todos los momentos la recuperación de la economía y del entorno depende de “la confianza ganada, se trata de demostrar que el entorno es seguro a nivel de salud, que los visitantes perciban las playas como sanas”.

¿CÓMO SOBREVIVIR DESPUÉS DE LA PANDEMIA SIN HERIR LAS PLAYAS?

A las alcaldías, intendencias, autoridades ambientales, marítimas, turísticas y el sector privado de todos los países, cada uno con sus particularidades, los miembros de la Red le abren como quien dice los ojos desde su experiencia en manejo y gestión probados en algunos sitios de referencia.

¿Cómo será el nuevo turismo en las playas?
Para cuidar las playas no hay que prescindir necesariamente del uso turístico-recreativo, si este se concibe con racionalidad y visión integral.

Pocos sectores como el turismo han tenido que detenerse de manera tan radical. Tanto grandes como pequeños empresarios del turismo tienen cero ingresos, pero sus compromisos laborales y financieros siguen vigentes. Por eso la más urgente necesidad del sector es sobrevivir a la situación actual.

Este contexto tiene dos caras contrapuestas: la recuperación de fuentes de trabajo, y con ella la recuperación económica, pero a su vez el regreso repentino del modelo masivo de ocupación de las playas que puede provocar el deterioro del entorno.

Resistir proactivamente la situación económica generada por el cierre de las playas, fortalecer la calidad y sostenibilidad turística, así como las relaciones cooperativas entre las pequeñas/medias empresas, son algunas de las fórmulas claves en las que profundiza el texto elaborado por la Red PROPLAYAS.

Evaluar la percepción de los visitantes locales y foráneos, resulta una estrategia sumamente importante al decir de los investigadores, aunque es una práctica común hace décadas. Mientras se supera la contingencia sanitaria recomiendan hacer sondeos virtuales sobre la percepción que los visitantes tienen de las playas de un municipio o incluso de una en particular.

Identificar los aliados para la reapertura, actualizar el inventario, registrar cambios ambientales, asegurar la salubridad, reducir la densidad de usuarios en función de la sectorización y zonificación, planificar el regreso a las playas con un piloto, potenciar la colaboración… resultan otros de los tantos pasos a dar en la presente etapa y la venidera por el bien del medio ambiente y del turismo.

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