Cuando el tiempo pase…

Cuando el tiempo pase

Cuando el tiempo pase y queden, no en el olvido, porque nunca pertenecerán a él, estos azarosos tiempos, emprenderemos nuevos derroteros con idénticas o mayores energías.

Con el concurso de nuestras voluntades y la larga visión de quienes hoy nos conducen con acierto, saldremos exitosos, cual épicos gladiadores.

Cuando el tiempo pase, y el presente de inquietante faena y vital fortaleza espiritual quede atrás, juntemos nuestras manos niños, adolescentes, jóvenes, adultos y ancianos, para emprender otros quehaceres bajo un sol más brillante con el aporte de cada cual y con el concurso de la unidad.

Los días pasarán, volverán los besos, abrazos y efusivos saludos de manos, y podremos acercaros sin el temor del peligroso contagio, porque la ciencia y sus abnegados científicos, investigadores, médicos, enfermeros... y quienes batallan en otros vitales frentes, cercarán y eliminarán el mal.

Llegado el momento, nuestros niños podrán de nuevo regresar al aula, al juego cotidiano en el parque, a la práctica del ejercicio físico, al igual que los mayores, y veremos de nuevo a los abuelos en sus Círculos.

La sociedad, juzgada y sometida con saña en la actualidad por la Covid-19, tendrá entonces la posibilidad de ser más agradecida en Cuba y en el mundo, hacia aquellos que hoy libran la batalla titánica para salvarla.

Se abrirán otros horizontes, pero quedará el alerta infinito de que nuestra especie puede ser sometida por la Naturaleza si no la cuidamos con esmero y respeto, por nuestro propio bien.

Cuidemos para vivir en el futuro. Lo que ahora ocurre y el esfuerzo de cada día por eliminar esta pandemia es la razón más clara de cuanto valemos. La vida impone un alto costo, hay que protegerla. No olvidar lo vivido, cuando el tiempo pase.

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