En Matanzas: “Manos que ayudan a desenmascarar el SARS-CoV-2”

En Matanzas: “Manos que ayudan a desenmascarar el SARS-CoV-2”
El Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología constituye una entidad de referencia en el territorio y si bien no dispone del equipamiento necesario para analizar las muestras, sus especialistas las recepcionan, empacan y envían con todas las medidas de bioseguridad establecidas y un control riguroso.

Mientras la incertidumbre y la preocupación rodean a pacientes, ellas dejan el alma en casa junto a los hijos pequeños para revestirse de serenidad. ¡Cuánto valor se necesita para no titubear cuando está en juego la existencia!

Esas manos que en las noches custodian sueños infantiles, son las mismas que amanecen en el Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología de Matanzas más cerca del SARS-CoV-2, convertidas en un eslabón esencial para desenmascararlo.

En Matanzas: “Manos que ayudan a desenmascarar el SARS-CoV-2”
Rebeca Boffil López ( a la izquierda) y Lilian Medina Orihuela, residentes de Segundo Año de la especialidad de Microbiología, quienes garantizan que las muestras lleguen con la calidad, limpieza y esterilidad adecuada al IPK.

“Llegamos temprano y revisamos los pendientes del día anterior, luego esperamos a que los centros de aislamiento, hospitales y centros municipales envíen las muestras biológicas de los casos sospechosos. Entonces, damos entrada al registro y preparamos para el posterior traslado hacia el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí. La precisión resulta esencial pues cualquier error puede traducirse en un fallo en el tratamiento y diagnóstico y las consecuencias serían graves”, asevera Rebeca Boffil López, especialista de primer grado en Medicina General Integral y residente de Segundo Año de la especialidad de Microbiología.

El Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología constituye una entidad de referencia en el territorio y si bien no dispone del equipamiento necesario para analizar las muestras, sus especialistas las recepcionan, empacan y envían con todas las medidas de bioseguridad establecidas y un control riguroso.

Junto a Rebeca, Lilian Medina Orihuela, también residente de segundo año de la especialidad de Microbiología enfatiza que trabajan “atendiendo cada consejo, cada experiencia de los profesores que las forman con dedicación”, gracias a los cuales han logrado enfrentar esta situación sin precedentes en su trayectoria profesional.

“Es importante que la población comprenda la importancia del aislamiento social porque esta es una batalla de todos y nosotros como trabajadores de la Salud necesitamos de su colaboración, tan importante como la nuestra”, afirma esta joven con una voluntad a prueba de fuego con quien compartí los años de estudio en el IPVCE Carlos Marx.  

Tras concluir la jornada, Rebeca y Lilian llegan a casa y burlan el cansancio para llenar de alegría a sus hijos. Es un sacrifico grande, pero saben que aunque muchas veces permanezcan como héroes anónimos, sus manos y su inteligencia son imprescindibles para detectar la presencia de la  COVID-19 lo antes posible y lograr que cada vez sean menos quienes tengan que privarse de abrazar la vida.

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