Matanzas vs Covid-19: Leidy, 14 días entre el amor y la incertidumbre

Ante la posibilidad de haberse contagiado con la Covid-19, la vida de Leidy se transformó, fue difícil partir hacia un centro de aislamiento dejando atrás a su pequeño Víctor. Fotos: Cortesía de la entrevistada

Cuando el 21 de marzo pasado se confirmó que un animador de un hotel de Varadero era uno de los casos diagnosticados con la Covid-19 en Matanzas, a Leidy Suárez Lantigua se le oprimió el pecho. Esta artesana del hotel Memories Varadero, sabía que viajaban juntos en la misma guagua que los conducía desde el Polo Turístico hasta el reparto Versalles, en la ciudad yumurina.

“Cuando mis padres supieron que debía permanecer bajo vigilancia epidemiológica lloraron mucho porque mi hermano vive en España y entonces la preocupación era doble. Algo me decía que no me había contagiado, pero debido a las características del nuevo coronavirus, no se podía descartar esa posibilidad.

“Fue duro separarme de mi hijo, llegué angustiada al centro de aislamiento ubicado en la Empresa de Aseguramiento a la Salud. Nunca imaginé que en ese sitio los 14 días de incertidumbre serían más llevaderos gracias al personal médico y de servicio”.

 Leidy fue testigo de cómo se cumplían todas las medidas de seguridad desde el cambio de ropa, guantes, nasobucos, hasta la fumigación diaria con cloro. Constató también que doctores y enfermeras además de visitarlos cuatro veces al día, ayudaban a servir los alimentos y hasta a limpiar las áreas comunes.

Carta de agradecimiento escrita por esta joven para dignificar la labor del personal médico y de servicio. Foto: Cortesía de la entrevistada.

“Nos aclaraban las dudas, solícitos siempre y nos brindaron un buen apoyo emocional desde el inicio. Algo inolvidable fue el hecho de que nos mostraran su mejor sonrisa aunque estuviesen temerosos del contagio.

“Mientras me encontraba en el centro reflexionaba acerca de que si todo estaba bien, saldríamos siendo mejores personas porque tuvimos que funcionar como una gran familia protegiéndonos entre todos, empleando las redes sociales para animarnos… A veces siento que este instante que atraviesa el mundo es un mensaje para la humanidad. Han sido días para pensar, para estar más cerca de la familia, para reflexionar sobre el cuidado del medio ambiente, valorar a los amigos, disminuir la violencia, y para reconocer que somos iguales”.

Estas líneas dan testimonio de la labor humanitaria y profesionalidad de nuestros médicos y enfermeras. Foto: Cortesía de la entrevistada.

Luego de estar cerca del peligro, esta joven alega que el riesgo de contraer la Covid-19 es alto y para reducirlo resulta clave el aislamiento social. “Los seres humanos debemos formar un equipo gigante para ganar este juego, no sirve que unos tengamos percepción del riesgo y otros no”.

La alegría de no haberse contagiado iluminó el rostro de Leidy, quien después de 14 días de espera, volvió a abrazar a su pequeño Víctor Santana Suárez (Viti) y a sus padres. Ahora su espíritu es más fuerte y procurará alertar a todos para que comprendan cuán importante es su rol para frenar la pandemia.

No obstante, los días en el centro de aislamiento permanecen en su memoria y allí, en las manos del personal de salud y servicio, quedó una carta de su puño y letra donde agradece que “todos se esfuercen por cumplir las medidas (…) sin que ello signifique un límite para expresar su amor infinito”.

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