Paulita es una joven federada…

paulita la federada

Si tuviera que definirla en una palabra, solo podría pronunciar dulzura. Al plantearme esta entrevista me alertaron acerca de lo especial que era Paulita, lo accesible, sus dotes de comunicadora y lo bien que lo pasaría escuchándola hablar de su trayectoria.

Bastó una llamada para saber lo acertado que eran los comentarios. Pactamos el encuentro sin inconvenientes y al llegar a la oficina de Economía del Gobierno Provincial encontré una mujer con alma joven llena de vida y proyectos que sin dudas, es pura inspiración en estos tiempos.

-“Periodista, me maquillo un poco y comenzamos”. Como si hiciera falta engalanar a alguien tan profesional, divina y repleta de beldades. Entonces Paula Aracelys López López, quien ostenta hoy la máxima condecoración que otorga la FMC, la orden Mariana Grajales, se sienta cómodamente mientras las historias se escapan con humildad.

“No te voy a hablar de edad, prefiero contarte que cuando triunfa la Revolución era una chiquilla perteneciente al seno de una familia humilde cardenense. Ante la convocatoria para la campaña de alfabetización me alisté, con un consentimiento especial de mi familia porque era menor de edad. Estaba muy segura que participar iba a ser medular en mi desarrollo social y político, por ello, jamás tuve dudas.

“Me enviaron al Segundo Frente Oriental. En un lugar recóndito de Santiago de Cuba impartía mis lecciones: en la mañana a los niños, al mediodía a las amas de casa y en las noches a los campesinos. La llegada al bohío de la familia que me acogió fue bastante dura, eran numerosos y las condiciones difíciles, aun así me ofrecieron una de sus pocas camas, a lo que decliné con el corazón encogido por tanta bondad. Teníamos costumbres diferentes pero nos unía nuestra condición de cubanos y revolucionarios, en poco tiempo logramos conocernos y hermanarnos. Recuerdo que la situación alimentaria era precaria en aquella zona y yo compartía mis alimentos con ellos. Fue una tarea de enseñanza en todos los sentidos. Cuando terminó la campaña me sentí casi una mujer, fueron tantos los saberes…

“En aquella etapa se respiraba mucho fervor revolucionario, bastaba un llamado y el pueblo gritaba SÍ, similar a lo que ha sucedido ahora con la situación coyuntural. El cubano es grande y ama a su nación, eso siempre lo hemos dejado claro.

“Las féminas hemos tenido que demostrar nuestra valía, esencialmente que podemos todo. Estudié técnico en soldadura, imagina una mujer ante un taller habitado por hombres. Hacerme de un prestigio y un lugar fue una epopeya pero lo logré y llegó el día en que en el central los campesinos me preferían para soldarles sus maquinarias. Llegaba en la mañana con mis tacones y vestido; cuando entraba a la nave sufría la metamorfosis y mi mejor maquillaje lo ataviaba con varillas de soldar.”

Dialogar de la FMC ilumina sus ojos y enseguida me relata: “cuando me propusieron dirigir la federación me entregaron en mis manos la obra más hermosa del país. Era reconfortante guiar un grupo de mujeres, con sus pañuelos en la cabeza, que regalaban su tiempo al proyecto revolucionario. Estábamos en cualquier frente, en la agricultura, sembrando caña, construyendo… tantas imágenes vienen ahora mismo a mi mente y todas son bellas, reconfortantes.

“Trabajé muy cerca de Vilma, ocupé varios cargos dentro de la federación. De mi eterna presidenta guardo su humildad, su entrega total, su bondad. Definitivamente la federación es un gran acierto del proceso revolucionario.

“Ahora es otra etapa sin embargo siguen vigente nuestros postulados iniciales: entregarle un espacio a cada mujer que lo necesite. Pudiera referirte cuántas han entrado a la casa de orientación de la mujer y han logrado darle sentido y utilidad a su existencia. Ahora mismo preparamos el relevo, estoy segura que las mujeres cubanas, y más las matanceras seguiremos escribiendo historias…”

Y Paulita tiene mucho más que constar sin embargo, se acaban mis líneas. Me voy con el pecho apretado de tanta historia, de tanto hacer. Me inspira su ejemplo y creo que a muchas yumurinas también, de ahí que cesa mi asombro cuando al preguntar por ella, de las bocas ajenas solo salen elogios…

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