Restaurar el patrimonio como esencia de Matiz, oficio del arte

Restaurar el patrimonio como esencia de Matiz, oficio del arte

El poder de la creación artística es increíble, más cuando se trata de la restauración de bienes patrimoniales. En la ciudad de Matanzas muchos elementos han recobrado el esplendor de los primeros tiempos gracias a la intervención del Grupo Matiz, oficio del arte.

Matiz, oficio del arte surgió hace 6 años ante la necesidad de restaurar la Catedral “San Carlos Borromeo” de la ciudad de Matanzas. Allí intervinieron en los retablos de madera y el altar mayor. La limpieza de los metales de objetos preciosos como candelabros, relicarios, lámparas y sagrario también se incluyeron en los trabajos. Toda la imaginería de la iglesia, los pináculos de piedra de las torres de la catedral y la construcción de la mesa del altar tallada en madera estuvieron a cargo de Matiz.

Este grupo creativo está integrado por jóvenes artistas interesados en rescatar el patrimonio mueble y pictórico de la ciudad de Matanzas, muchas veces desamparado en el tiempo. El nombre de Matiz nos remite al alcance  en cuanto a trabajo y manifestaciones que intentan abarcar estos profesionales en cuanto al desarrollo artístico. No obstante el mayor grueso de sus trabajos se ha concentrado en la restauración y ese interés común de reconstruir y devolverle el esplendor a muchos bienes patrimoniales de la ciudad de Matanzas como es el caso del Teatro Sauto, Monumento Nacional.

El dominio y experiencia en el trabajo con disímiles materiales como madera, piedra, yeso, cerámica, metales, pan de oro, goma laca, siliconas, telas y cuero lo han llevado a asumir disímiles proyectos en su corta experiencia. La aplicación de técnicas como la policromía, laminado a la sisa y al mixtión, estofado, laqueado, pintura mural y de caballete, réplicas de elementos decorativos, ebanistería, tapizado y marquetería han dejado boquiabiertos a más de uno al apreciar la perfecta recuperación de piezas destinadas a desaparecer por su estado de abandono.

En su sede de Milanés 18, una casa patrimonial de 1830, hacen arte desde su oficio y devuelven la funcionalidad a muebles, pinturas y marquetería. El trabajo no los asusta  y asumen con compromiso y profesionalidad cada proyecto como si en ello les fuera la vida.

El grupo Matiz, cual celoso guardián, tiene en sus manos la inmensa responsabilidad de velar por la conservación en el tiempo del patrimonio de una ciudad tricentenaria. Esa misma que desvela a muchos, enamora a otros pero sobre todo invita a recorrer cada espacio. (Tomado de Tv Yumurí)

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